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ESPINAS Y FLORES
María Madrid Hidalgo
No llores hermano, no llores;
que en el camino se encuentran espinas...,
y se encuentran flores.
Si te encuentras con espinas,
apártalas con cariño;
y cuando te encuentres flores,
regálaselas a un niño.
A la hora de tu cena,
si sólo tienes un pan,
¡compártelo con tu hermano!
satisfecho quedarás.
La cena que compartiste, siempre la recordarán;
las flores que diste al niño, jamás las olvidará
porque se grabó en su alma
tu nobleza y tu bondad.
Las espinas del comienzo siempre quedarán atrás
porque se verán vencidas
por tu generosidad.
No llores hermano, no llores;
que en el camino se encuentran espinas...,
también muchas flores.
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